Congreso U.S.E.F. Sicilia.

Es para mi un honor el compartir con ustedes este congreso y ya que mi profesión se ha desarrollado en el ámbito de la cultura quisiera empezar esta exposición introduciéndolos a las ideas que han motorizado nuestro trabajo en la U.S.E.F filial Rosario.
Pienso en el término cultura y hablo de cultura ya que la idea inicial fue concebir a la cultura como un: “quehacer político y a la política como un hecho cultural”. A lo largo de 30 años nuestro secretario Gral. Dr. Salvatore Augello, ha trabajado políticamente en la formación de estructuras asociacionistas y hoy aquí todos los presentes podemos dar cuenta de ese arduo trabajo reflejado en 95 sedes esparcidas en los cinco continentes.

Y si lo pensamos con un perfil antropológico: “Cultura es todo el quehacer del Hombre”. Y a nosotros, los Sicilianos, este término nos afecta en forma particular, ya que somos la piedra angular y puente del encuentro entre dos culturas que se plasmaron en lo que hoy damos en llamar occidente.
Cada sujeto es la sumatoria de lo que lo antecede y lo que lo precede, lo que damos en llamar historia. Me toca hablar desde este lugar particular y fundante: mi historia es la de millones de Sicilianos esparcidos por el mundo. La historia del exilio, por cuestiones políticas, económicas o por simple elección.

Hoy aquí soñamos en nuestra tierra prometida, como lo es en mi caso que la conozco por primera vez, aunque ya la conocía a través de los ojos de mis padres, mi lugar de origen.
Si hablamos de origen no podemos dejar de pensar en las raíces, que en nosotros como ya dije se pierde en la memoria y en el tiempo de nuestros antepasados, que por su historia milenaria de invasiones y conquistas fraguó en ésta nuestra Isla, un crisol de razas. Se pierde en el tiempo para poder ser rescatada en éste: nuestro tiempo, que nos premia con una identidad fuerte en carácter, y decidida frente a los desafíos.

Hoy como pueblo, como cultura; tenemos los desafíos inherentes a nuestro tiempo. El mundo se ha transformado en una aldea, las comunicaciones, Internet, los vuelos supersónicos, etc., nos pintan una realidad particular y vertiginosa; y como escribió ese gran exponente de nuestros sentimientos, de nuestros pensamientos más profundos, Luiggi Pirandello: “Pinta tu aldea y pintarás el mundo” .
Hoy tenemos por delante el desafío de entender al mundo, es por ello que la U.S.E.F filial Rosario ha pensado el siguiente proyecto:
Las raíces de los rosarinos hay que buscarlas no sólo en los nativos y conquistadores españoles sino también en la gran afluencia de europeos, inmigrantes del hambre y el horror de las grandes guerras: italianos, españoles, judíos, gitanos, polacos …

Entre todos forjaron la historia de la cultura de la ciudad y los descendientes la continúan hoy . La colectividad Italiana es una de las de mayor número, y la Siciliana es dentro de las distintas regiones la más numerosa. De la última emigración se tienen datos no oficiales, estimativos en un millón de sicilianos nativos, y de cinco millones de descendientes de primera, segunda, tercera y cuarta generación. Como verán Somos Mayoría.
Rosario, es una ciudad donde las políticas culturales llevadas a cabo desde la recuperación de la Democracia, mostraron una tendencia hacia la universalización de la distribución de los bienes culturales a través de los centros culturales, talleres barriales y el trabajo en red entre los sectores públicos y privados.

Hoy, debemos entender a la ciudad como el espacio organizado para la vida, sin olvidar su compleja estructura histórica.
Esta ciudad cuenta con mecanismos que, por su funcionamiento y su eficiencia condicionan el nivel de la calidad de vida, y contribuyen a mejorarlo.
Esta ciudad es un estado de ánimo, un cuerpo de costumbres y tradiciones, de actitudes y de sentimientos, acunados por las aguas marrones del río Paraná.
Revitalizar y propiciar las pautas culturales de los inmigrantes, su mixtura con lo nacional y la resultante de la integración sería la tarea de un Centro Cultural Italiano – Argentino, ya que las ciudades viven, crecen, cuando apuestan desde y con sus ciudadanos por horizontes de más humanidad y, cultura es: lo que hemos de ser, lo que nos esforzamos por vivir, por sentir, por comprender, por conocer ….

Aunque el momento económico trata de borrarlo, los ciudadanos de Rosario, como hombres y mujeres de la cultura, aún podemos diseñar cómo queremos vivir y convivir.
“La cultura es un patrimonio social”. Por esto la importancia de la construcción de un Centro Cultural, que consiste en ampliar la base social de los conocimientos. Recuperar la historia, que lo anónimo se haga público es una forma eficiente de fortalecer la cultura.

La investigación cultural produce conocimientos y todo conocimiento se puede sistematizar científicamente para garantizar su trasmisión, lo que determina las llamadas Políticas Culturales, que al aplicarse llegarán a buen puerto porque su base de sustentabilidad la darán las investigaciones realizadas.

La cultura está sujeta a procesos de cambio. En el Centro Cultural que hemos soñado, imaginado y en vías de concretarse hemos pensado en tres líneas, en tres frentes, para iniciar las actividades:

a) El rescate de la Cultura a partir de la Tradición Oral

La tradición oral es una fuente que reviste especial importancia en grupos de la tercera edad, pues los mayores valores culturales se han trasmitido por esta vía de generación en generación.
Hay un arduo trabajo de rescate por hacer, que queda sólo en la memoria de nuestros ancianos, esto es lo que nos demanda una urgencia en el rescate oral.


La trasmisión oral nos puede proporcionar una valiosa información sobre los siguientes puntos:

1) Acontecimientos históricos relativos al grupo de emigrados.
2) Costumbres que han desaparecido o van desapareciendo de la vida social, y que sólo quedan en la memoria de pocas personas.
3) Cuentos, mitos, leyendas, teatro popular, poesías, canciones, etc.
4) La etno-ciencia, o sea los conocimientos científicos del grupo.
5) La tecnología tradicional.

El rescate de la cultura a partir de la trasmisión oral se divide en tres etapas que consisten en:

1) Filmar entrevistas de nuestros ancianos.
2) Formar un banco de datos para investigación, consulta, etc.
3) Creación a partir de la selección del material de un documental.

b) La Biblioteca popular: ( Intervención de J.J. Mocciaro.)

c) El Museo de la Inmigración: pensado, en principio, como una muestra itinerante que al ser visitada, despierte en los descendientes de sicilianos y de la colectividad, el deseo de donar todos aquellos elementos guardados respetuosamente durante muchos años. También colaborarán en este rescate las bibliotecas populares ya que mantienen un contacto permanente y fluido con todos los sectores de la sociedad.

Cabe destacar que teniendo en cuenta las dimensiones del proyecto estamos en tratativas con la Municipalidad de Rosario cuyo Gobierno apoya todos los emprendimientos culturales que se dan en la ciudad, con la Universidad de Rosario que a través de su área Extensión a la Comunidad brinda y pone a disposición diferentes investigaciones e idóneos profesionales; como así también con distintos sectores privados y públicos para el desarrollo del mismo.
Por las características de nuestra Región, la U.S.E.F. será quien de origen a esta iniciativa, que luego se extenderá a las distintas regiones de la colectividad Italiana, y posteriormente tenemos la intención de sumar a todas las colectividades asentadas en la región.

Fellini decía “Hacer cine es caro, pero no hacerlo es más caro todavía”; la inversión cultural es costosa, pero los costos más caros los pagarán aquellos pueblos que no invierten en cultura.

A pesar de esto podemos aunar esfuerzos y construir nosotros puentes, como vasos comunicantes, como redes entre los con-nacionales distribuidos por todo el mundo; que cada uno de nosotros sea un embajador de esta, nuestra tierra, la Sicilia, pero también del lugar donde vivimos, de las necesidades y de lo que podemos aportar.

Hoy tenemos un nuevo desafío, la globalización es un arma sútil y perversa para la cultura, es un virus que se ve en cierto cine, se trasmite por radio, se ve por televisión y hasta nos invade por internet.
Hoy, que nos quieren hacer creer que el mundo es uno y la misma aldea, vuelvo a recordar aquella frase de Pirandello: Pinta tu aldea y pintarás el mundo. Fíjense que detalle una aldea es ya un mundo, pero el mundo no es una aldea, sino miles de ellas, con sus similitudes pero también con sus diferencias. En cada aldea hay algo en común, son aldeas, pero no olvidemos el espíritu de esta frase, cada habitante tiene el derecho de pintar su aldea como más le plazca.